De magnolias de acero
Hay peluquerías que, viagra por dentro, stuff parecen iguales y nos homogeneizan, con el entorno, con las tijeras.
¿Será quizá que nos sentimos más seguros en la igualdad? La diferencia, al final, requiere mucha energía. O acaso conlleva cierta soledad. Pero al mirar estos espejos que me rodean, que nos rodean, terminamos sintiéndonos diferentes, con esa distinción que da un secador de mano y un giro de muñecas.
Y salimos convencidas de que esos espejos nos devolvieron la imagen de lo que queríamos ser, de lo que nos gustaría ser; de lo que necesitamos, tal vez, oír, aunque sólo sea de vez en cuando; aunque sólo sea durante esa media hora.
- Que al volver a casa, ya tendremos una buena ración de realidad.
Publicado: marzo 4th, 2009 en Cajón de-sastre, retratos.
Comentarios: 2
Comentarios
Comment de María José
Hora: marzo 5, 2009, 2:51 pm
Todos somos ante los ojos de los demás un poquito parecidos, por esa igualdad de la que hablas, que zumba nuestros oídos pero que nos sirve para sumergirnos en la sociedad, entre la multitud. Aunque esa igualdad sólo es en apariencia porque la realidad nos demuestra cada día, cada hora, cada minuto lo diferente que somos cada uno de nosotros y cada parte de nosotros. Y ante esa dimensión seguimos descubriéndonos…Sigue luchando por ese yo que tanto anhelas
Comment de patencia
Hora: marzo 7, 2009, 12:02 am
Y tu ya has vuelto a cortarte el pelo y a mi, me sigue creciendo

Deja un comentario