Septiembre 2010
L M X J V S D
« Ago    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Páginas

armario de dichos

por dentro

Busca

mi conversación

mi ventana

se me ocurrió

Me gusta asomarme

Etiquetas

2008 2009 2010 abril Amigos aniversario Cajón de-sastre canadá cine ciudad confesiones desde mi ventana domingo ella enero familia febrero festival First Peoples Festival Inside junio libro libros Málaga música Madrid Maletas marzo Montreal New york noviembre octubre otoño post-it Présence Autochtone relatos retratos Sur tiempo Valencia verano viaje viajes vida Yo

XVI

No recuerdo en qué preciso momento cambió todo.

Despertando

 
Lo soñé y no fui consciente de cuánto lo soñé…
porque se hizo realidad.
Tanto que aún me cuesta creerlo…

**junto a otros que tanto leí, a los que admiré
**porque creyeron en la leyenda, en el viento, en mí (no habrá palabras..)
**y Granada… 

 

XIII

- ¿Tienes miedo?
Me pregunta aún entre besos. 
- No, sólo estoy cansada
Y me guardo la respuesta, hecha un nudo con la conciencia.

XII

- Aunque no lo digas, sé que me echarás de menos
Y me muerdo los labios. Si tú supieras…

XI

Delante, uno del otro.
Dos completos desconocidos.
Reconocibles.

X

Me has dicho que sí.
Hablas despacio, mirando cómo da vueltas el café, alrededor de la cucharilla.
Levantas la vista, observas y, aunque te busco, no encuentro la mirada.
Se te cae el pelo sobre los ojos, te ríes.
Sé que te ríes.
Has dicho que sí.

IX

- Que tengo que dormir.
- No, aún no, espera un poco.
- Perderé el autobús, llegaré tarde al trabajo
- Yo te acerco
- ¿y harías eso?

VIII

Cogió la chaqueta por error.
Salió a la calle, con las prisas de perder el último metro; con la cabeza en la oficina, en la lista de tareas, en las llamadas pendientes, en la comida, en….
Al cruzar la calle se vistió su olor.
 …Y al lado del reloj sin horas, esperaba un taxi.

VII

Me has recogido la risa esta mañana.
Te he dejado hacer con mi pelo, jugando, que sí y que no, trenzando en palabras.
Y cuando te has dormido… ya me había llegado la hora. 

VI

Giró un poco la cabeza, de lado.
Seguía allí, esperando.
“…hay veces que hay que enloquecerse para llegar a ser feliz”
Y se mordió las ganas de abrazarle.