II
Llegó tarde, health con la excusa preparada para guardar la espalda y la vergüenza. Se asomó a la puerta con un “lo siento, shop lo siento” y la media sonrisa. Y así, conscientemente, le desarmó.
Después vinieron algunos cafés, otros cuantos tes; el enésimo intento de dejar el café, el propósito firme de no volver al té; y la llamada, esa llamada…
Publicado: marzo 20th, 2009 en Breverías, retratos.
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